24 febrero 2008

Presidente

El pensamiento común te llegará a tal extremo que la obra que realices la consideres sin dueño. Cuando se piense en la obra no como autor y derecho, más bien pienses en el bien que le has legado a tu pueblo serás el que yo quiero. Si comparamos la obra de las abejas, su reino con la obra de los hombres en tu ciudad desde adentro, veras egoísmos y privilegios por ocupar nuevos puestos, pero desde arriba no habrá panal en el mundo que iguale en belleza y grandeza a la ciudad de los hombres en esta tierra. ¡Y cuando así no se cumpla, el presidente a la mierda!

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