05 marzo 2008

El análisis

Medir es comparar. Comparar abre las brechas, es modo que usan los seres vivos cuando quieren evolucionar gracias a esa poderosa herramienta que es la información. Esta información actúa a diferentes niveles de conciencia y marca en medidas la forma del camino a seguir en cualquier análisis.



Existen tres formas de actuar bajo la ley de la comparación. Una primera donde los sistemas ocultan la información <<se le marca como sistema oculto o esotérico>>, otra segunda donde los sistemas manipulan la información <<se le marca como sistema adúltero o corrompido>>, y la tercera donde los sistemas revelan toda la información, aceptan toda la naturaleza de la realidad verdadera y asumen sus consecuencias, llegan, se revelan y se diferencian <<se le marca como sistema rebelde o subversivo>>.

El gran problema actual es que se puede manipular la información ocultando información y haciéndose pasar por revolucionario. 

La capacidad de influir sobre la realidad objetiva dará carácter al método establecido.

¿Esas marcas o brechas que existen en el cerebro se harán más profundas en la medida que más se use la regla de la comparación?

¿La eficiencia evolutiva está vigente con mayor frecuencia en los multisistemas?

Termino estos textos sueltos con unos textos del maestro José de la Luz y Caballero (1800-1862) “Se oponen, pues, no sólo al progreso de las ciencias sino a la mejora de las costumbres, los que intentan restringir los puntos de comparación (...) Todo comparado; todo comparativo: anatomía comparada, fisiología comparada, historia comparada: en el cotejo, en las relaciones de semejanza y desemejanza, ahí está toda la ciencia humana. Cuanto más chocantes son los contrastes, más estímulos para el pensamiento;
cuanto más delicadas las diferencias, más ocasión para aguzarlo y fortificarlo. ¿Se trata o no se trata de pensar?...

La tristeza

Es lo mismo de triste, sentir sin conocer que conocer sin sentir.